La Depresión: dimensión oculta

 

La Depresión: una dimensión oculta a plena luz

Y es que la depresión afecta a personas de todas las edades, condiciones sociales, y de todos los países. Esta enfermedad provoca angustia mental y afecta a la capacidad de las personas para llevar a cabo una vida normal, incluso las tareas cotidianas más simples dejan de serlo, lo que tiene en ocasiones efectos nefastos sobre las relaciones con la familia y los amigos, y sobre la capacidad de ganarse la vida. En el peor de los casos, la depresión puede provocar el suicidio, que actualmente es la segunda causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años de edad.

No obstante, la depresión se puede prevenir y tratar. Una mejor comprensión de qué es la depresión, y de cómo puede prevenirse y tratarse, contribuirá a reducir la estigmatización asociada a la enfermedad y conllevará un aumento del número de personas que piden ayuda.

¿Qué es la depresión?

La depresión es una enfermedad que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas. Además, las personas con depresión suelen presentar varios de los siguientes síntomas: pérdida de energía; cambios en el apetito; necesidad de dormir más o menos de lo normal; ansiedad; disminución de la concentración; indecisión; inquietud; sentimiento de inutilidad, culpabilidad o desesperanza; y pensamientos de autolesión o suicidio.

La estigmatización de las enfermedades mentales, incluida la depresión, sigue siendo un obstáculo para que las personas de todo el mundo pidan ayuda, y si no la piden no pueden ser diagnosticadas, tratadas ni curadas. De ahí que el lema sea “Hablemos de la depresión”. Ya que hablar de la depresión, bien con un familiar, amigo o profesional médico; bien en contextos más amplios, como la escuela, el lugar de trabajo y los entornos sociales; o en el ámbito público de los medios de comunicación, blogs o redes sociales, ayuda a eliminar esta estigmatización, lo que en definitiva conllevará un aumento de las personas que piden ayuda.

Dado que la depresión puede afectar a cualquier persona, y en cualquier momento de su vida, esta campaña va dirigida a todas las personas, independientemente de su edad, sexo o condición social. Sin embargo, desde la OMS se prestará especial atención a tres grupos de riesgo afectados de manera desproporcionada: los jóvenes de 15 a 24 años, las mujeres en edad de procrear (especialmente tras el nacimiento de un hijo) y las personas de edad avanzada (más de 60 años).

 

 

 

María Somolinos, Directora del Ministerio de la Salud de la UAE